Ten cuidado con lo que deseas…
Esta frase la escuche muchas veces, hoy me doy cuenta cuanta verdad se esconde dentro de ella. Desear como soñar no cuesta nada, pero si se cumple puede llegar a desencadenar un verdadero cataclismo. A mi no se me cumplió el deseo, más al solo pensarlo y darle una forma el deseo se me descontrolo más allá de lo que yo podría haberlo manejado. Mi deseo no será cumplido aunque en el fondo pueda seguir deseándolo. Hay deseos que jamás se hacen realidad y terminan formando parte del mundo de las fantasías. Creo que es allí donde podré seguir deseando lo que quiero. Queda un resabio de frustración por no cumplirlo, una angustia latente, pero irremediable como tantas otras… Probablemente ya no valen la pena estas palabras pero quizás es una forma de exorcizar este deseo de adentro mío. Hacerlo es tan solo taparlo y reprimirlo. Si está bien o mal ya no importa porque es lo único que puedo hacer con él. Cuando nuestros deseos involucran a otros, sabemos que hay una parte qu...